Con estas cinco propuestas, niños y adolescentes descubren la programación a través del juego

 

Nuestra experta ha elegido el LEGO Boost como el mejor kit de robótica para el público juvenil por la calidad de sus componentes, lo fácil que resulta programar y los proyectos tan divertidos que incluye la app.

La robótica es una disciplina con una presencia cada vez mayor en las aulas por sus importantes beneficios para el alumnado: fomenta el trabajo en equipo y la creatividad, ayuda a que desarrollen el pensamiento crítico, refuerza su autoestima… Y lo más importante: permite adquirir nuevos conocimientos mientras se divierte. No es de extrañar, por tanto, que los estudiantes pidan a sus padres que les apunten a clases con robots como actividad extraescolar e, incluso, que les compren un kit para seguir disfrutando en casa.

Ante una acogida así, muchos fabricantes se han especializado en esta clase de productos con propuestas adaptadas a todos los bolsillos y edades.

 

¿Qué modelos hemos elegido?

Precisamente, y para realizar esta comparativa, hemos seleccionado cinco kits con los cuales no solo aprenden a montar un robot. También lo programan para que se mueva, se desplaze siguiendo una dirección, realice determinadas acciones, etc. En cuanto a la edad recomendada, uno de ellos es ideal para edades comprendidas entre los 7 y los 12 años; otros tres se sugieren a partir de los 8 años y uno más para adolescentes de entre 12 y 16 años.

Las propuestas seleccionadas han sido:

  • BQ ZUM KIT Advanced (8,25),
  • Fischertechnik Robotics BT Smart Beginner Set (8),
  • LEGO Boost, caja de herramientas creativas (9,25),
  • LittleBits Star Wars Droid Inventor kit (8,25)
  • y Makeblock Mbot v1.1 Bluetooth (9).

 

Para valorar cada una de ellas, hemos tenido en cuenta los siguientes criterios:

Diseño de las piezas: en los juguetes con piezas pequeñas, es importante garantizar su buen acabado, resistencia, seguridad a la hora de que los niños las manipulen, etc. Si se aplican estos baremos a un juguete tradicional, en los kits de robótica sucede lo mismo.
Grado de dificultad: al ser propuestas de iniciación a la robótica, los manuales e instrucciones tienen que ser lo más claras, precisos y sencillos posibles.
Funcionamiento: cada robot se construye y programa para distintas acciones. Cuánto mayores sean las posibilidades mejor.
Aplicaciones: estos robots se comunican a través de Bluetooth con el teléfono móvil o la tableta a través de una aplicación que desarrolla el fabricante. Esta app tiene que ser sencilla y ofrecer diversas funciones para sacarles el mayor provecho.
Lenguaje de programación: si el lenguaje de programación que utiliza el robot no es intuitivo, se corre el riesgo de que el niño decida no continuar con el proyecto, aún cuando un adulto le esté ayudando.

Así los hemos probado
Para probar cada una de estos kits, nos hemos rodeado de niños y de niñas dedicando una media de dos tardes a ayudarles a montar cada uno de ellos.

El ganador ha sido LEGO Boost, caja de herramientas creativas. Nos lo hemos pasado especialmente bien con esta propuesta, la calidad de sus componentes nos ha parecido la mejor y su aplicación para dispositivos móviles es la más completa.

 

Para sacar el máximo partido a este kit de robótica de la popular firma LEGO, pensado para niños de 7 a 12 años, es imprescindible descargarse la aplicación LEGO Boost: está disponible para dispositivos móviles Android e iOS, así como para la tableta Amazon Fire y ordenadores con Windows 10. Conviene, eso sí, comprobar previamente si nuestro modelo es compatible con la app, una información que se consulta a través de la página web de la firma.

FICHA TÉCNICA
– Piezas: más de 840

– Concentrador: LEGO Move Hub

– Sensores: color, distancia e inclinación

– Proyectos: robot Vernie, Franky El Gato, AutoConstructor, Guitarra4000, vehículo M.T.R. 4

– App: LEGO Boost. Para Android, iOS, Kindle y ordenadores con Windows 10

– Otros: dos motores codificados, motor interactivo, botón de activación, luz

 

Con una interfaz amigable que nos ha gustado mucho por su diseño y disposición, incluye las instrucciones que hay que seguir para completar y dar vida a los cinco proyectos que sugiere. Uno de ellos es Guitarra4000, que incluye efectos de sonido, mientras que con Franki El Gato los pequeños comprueban cómo la mascota expresa lo que siente, ronronea… También es muy divertido montar y programar a Vernie, un robot que canta y baila entre otras actividades. Por su parte, el M.T.R.4 es un vehículo espacial con cañón automático incorporado. El otro proyecto es una línea de producción automática como la de las fábricas que produce mini-legos.

El grado de dificultad de cada una de las actividad varía. No obstante, como la imaginación no conoce límites los niños pueden construir otras máquinas y programarlas. Integra más de 800 piezas, un concentrador motorizado llamado Move Huby, sensores de distancia, color e inclinación, así como un motor adicional.

La app LEGO Boots nos ha parecido muy completa, ya que les lanza más de 60 actividades lúdicas con las que aprender una cosa diferente cada vez que la usan. Además, cuando superan un reto se les premia desbloqueando nuevos niveles. Está basada en el lenguaje de programación Scratch, pensado sobre todo para aquellos que dan sus primeros pasos en este universo.

LO MEJOR, LO PEOR Y CONCLUSIÓN
LO MEJOR: Alta calidad de sus componentes, los proyectos tan divertidos que pueden hacer los niños y lo fácil que resulta programar,

LO PEOR: Es la segunda opción más cara y echamos en falta que su aplicación no sea compatible con más dispositivos.

CONCLUSIÓN: Todos los niños se lo pasan en grande jugando a los LEGO, pero si además aprenden conocimientos mientras los programan la diversión será mucho más grande.

 

Makeblock Mbot v1.1 Bluetooth: el aspirante

Funciona con una placa basada en Arduino UNO que está protegida por una carcasa que aporta una seguridad adicional al robot. Los sensores que incluye son un zumbador que propaga sonidos, un pulsador programable, luminosidad, dos luces LED RGB que pueden ponerse del color que más guste al niño, y un emisor y receptor de infrarrojos para controlar al robot con un pequeño mando a distancia incluido en la caja. Los módulos externos son estos: uno de ultrasonidos, otro de sigue-líneas y un tercero con tecnología Bluetooth para comunicarse con el teléfono móvil. Para su funcionamiento, nos ha gustado que se pueda elegir entre un juego de cuatro pilas o una batería de litio opcional.

En total, incluye 38 piezas que se montan de manera bastante intuitiva ya que sus conectores RJ25 de distintos colores facilitan esta tarea. Como está basado en la plataforma de código abierto de Arduino, se podrían añadir otros módulos electrónicos y piezas compatibles como las de LEGO. Para programar el robot y que, por ejemplo, siga una línea o evite los obstáculos que encuentra a su paso hay que utilizar mBlock, cuyo entorno gráfico de programación se basa en Scratch 2.0.

BQ ZUM KIT Advanced

Este kit de robótica de la firma española BQ está dirigido a jóvenes de entre 12 y 16 años, aunque existe otra versión llamada Junior adaptada a niños de entre 6 y 11 años. A diferencia de otras propuestas donde se usan piezas de construcción, aquí tenemos elementos electrónicos.

Su componente principal es la placa controladora Zum Core 2.0, que incorpora una serie de pines donde se van colocando el resto de componentes. Por ejemplo, hay un botón que funciona a modo de pulsador para programar las acciones del robot. Mientras, sus dos sensores de infrarrojos detectan cualquier tipo de presencia a su paso y el zumbador es para los sonidos. También cuenta con un sensor de luz y otro de ultrasonidos; un par de LEDs (uno de color rojo y otro verde); un potenciómetro; un servo de rotación continua con rueda integrada que efectúa giros completos; y un miniservo para hacer giros de 180º. El portapilas suministra la energía a través de ocho pilas AAA.

Esta placa se basa en Arduino, lo que facilita que sea posible utilizar una amplia variedad de componentes adicionales compatibles. El módulo de comunicaciones Bluetooth sirve para controlar el robot desde el móvil y ha sido programado con Bitbloq, un lenguaje basado en bloques visuales. Quienes en casa tengáis una impresora 3D, lo podéis vestir con carcasas personalizadas.

LittleBits Star Wars Droid Inventor kit

No solo los más pequeños de la casa se lo pasarán en grande (está recomendado a partir de los 8 años de edad), sino también sus papás. ¿La razón? Les propone crear su propio robot de La Guerra de las Galaxias que recuerda al famoso droide R2-D2 de la mítica saga de George Lucas. De hecho, en la caja se incluyen varias pegatinas de colores para personalizarlo.

Incluye más de una treintena de piezas y varios módulos o bloques de electrónica: cada uno de ellos (hay luces, un motor, sensores…) tiene una función y pone a prueba la imaginación de grandes y pequeños reconstruyendo y reconfigurando el robot como más les guste. Proporciona de un total de ocho modos de construcción. El proceso de montaje es muy divertido porque a medida que se siguen las instrucciones (vienen en papel pero también se pueden descargar desde la app Droid Inventor para Android e iOS) comprobamos cómo R2-D2 cobra vida. Puede, por otro lado, reproducir sonidos, desplazarse, girar sobre su cabeza, etc.

Para sacar el máximo partido a este droide hay que utilizar la aplicación que antes hemos mencionado. En ella además de sugerirse trucos y consejos se proponen más de 22 misiones y actividades basadas en un lenguaje de bloques que van aumentando su dificultad.

Fischertechnik Robotics BT Smart Beginner Set

Reúne un total de 380 piezas de plástico para que los niños a partir de 8 años construyan y programen proyectos tan distintos como una barrera eléctrica, un automóvil que detecta los obstáculos que encuentra a su paso, un faro, una semáforo, una cinta transportadora… ¡Hasta un tiovivo! El modelo se completa con un par de barreras de luz LED, pulsadores, fototransistores, motores XS y la BT Smart Controller: es el centro neurálgico e incluye cuatro entradas y dos salidas para colocar cada uno de sus componentes electrónicos.

Lo interesante es que en función del proyecto elegido, los pequeños programan distintas acciones como generar movimiento e iluminar. Hay que descargarse en el ordenador el programa ROBO Pro Light, que es un lenguaje de programación gráfico disponible en la página web de la firma. La otra opción es controlar el robot mediante Bluetooth desde una tableta Android o iOS con ayuda de la aplicación ROBO Pro Smart: está formada por un conjunto de iconos que hay que ir arrastrando para luego vincular entre sí y ejecutar el código correspondiente. Aunque la app no se actualiza desde hace tiempo, carga y funciona bien, y permite consultar algunos ejemplos. Lo que hemos notado es que su uso no es tan intuitivo como otros programas y lleva un tiempo familiarizarse con él.