Los beneficios de la robótica aplicada a la salud, y más en niños, es la amplia posibilidad de regeneración para recuperar la movilidad perdida por diferentes enfermedades.

Son cada vez más los niños, y adultos, que por diferentes enfermedades o accidentes pierden su movilidad, pero la ciencia y la tecnología es la encargada de ofrecerles un futuro mejor. Hablamos de los exoesqueletos.

La ingeniera robótica Elena García Armada trabaja con un grupo de investigación en el CSIC que ha desarrollado el primer exoesqueleto infantil del mundo. Gracias a él, algunos niños afectados por atrofia muscular espinal consiguen caminar por primera vez.

Es el nombre de este exoesqueleto que pesa 9 kilos. El milagro parece fácil, pero no lo es, aunque para los niños es como ponerse una prenda más. ‘El traje’ le ayuda a mantenerse de pie también llega a interpretar sus intenciones para ayudarle a realizar los movimientos que desee.

-Soporta un peso máximo de 40 kg

-Se puede utilizar desde niños que midan 1 metro hasta 1.5 metros

-Idealmente para niños mayores de 3 años

-Tiene una batería de duración de 2.5 horas de manera continuada

García cuenta, “las patologías que padecen estos niños son neurológicas, en muchos casos degenerativas y muy complejas. No solamente les hacen perder la fuerza para moverse, sino que además suelen tener daños colaterales: deformaciones, temblores, espasmos… Colocar un motor que impulse el movimiento sin más no es suficiente, hay que tener en cuenta todos los aspectos de la enfermedad que padecen, tenemos que completar las funciones que el cuerpo está perdiendo”.

Además de sensores, Atlas lleva articulaciones, motores, tendones… El modelo actual se centra en una enfermedad concreta, la atrofia muscular espinal, una enfermedad rara pero que es el principal causa de mortalidad infantil en los países desarrollados.

La ingeniera de Valladolid gracias a su empresa Marsi Bionics se centró en este exoesqueleto infantil cuando conoció a una niña que tuvo un accidente y en tres años pudo volver a andar. Los beneficios de la robótica aplicad a la salud, y más en niños, es la amplia posibilidad de regeneración.